Cuando llegué a la oficina por la mañana tuve que realizar algunos tramites, nada del otro mundo, devia ir a donde suelo ir todos los días a entregar unos papeles
El día estába tranquilo, no había practicamente nada para hacer.
Entrado el mediodía mis compañeros pidieron sangwiches de miga, pero yo me fuí a los chinos a comprar fruta y verdura puesto que estoy haciendo régimen. Al volver a la oficina, los encontré a todos muy contentos almorzando en el cuartito que usamos para esa actividad.
Así como de la nada mi Jefe empieza a indagar sobre mi frustrado noviazgo, de la nada empieza a decir textualmente.
Jefe -: ¿Hace cuanto que cortaste?
Yo -: Hace 2 meses.
Jefe -: ¿Y donde trabaja?
Yo -: En un local de ropa.
Jefe -: A ella ya le deven haber dado matraca varias veces atras de los cambiadores entre cuatro o cinco.
...
No se como no lloré de la bronca , no la bronca de que posiblemente aya estado yá con otros, sino la bronca e indignación de tener que escuchar eso de mi jefe, esos enunciados tan irientes, tan denigrantes frente a practicamente todos mis compañeros de trabajo que se encontravan ese día.
Y yo que te apreciava tanto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario